A cualquier otra parte


Miedo al tiempo y al no saber,
A la consciencia y a la coca-cola acompañada.
Y es que las buenas cosas siempre van con hielo,
Para enfriarte el hueso del cerebro
Y dejar que piense el viento.
Siempre llego tarde al tatuaje sempiterno
El que no se va nunca,
El que nunca se va.
Y pídeme otra copa más,
Que hasta las 6 no abre el metro.
6 am, que al post meridiem si que llego.  
Tantas ganas de no soñar
Que tomo pastillas rosas,
De esas de la canción
Que me lleva a otro lugar.
Desconozco tanto que no me importa
Llegar aún más lejos.
Tirarme de ese barranco
Y sentir que las alas se rompen
Por la velocidad que alcanzo.
Y nada, que eso,
Vuela libre mariposa,
A cualquier otra parte,
Donde el viento te coja.

08


Cierra los ojos y lo ve todo negro,
Es fácil entenderlo si no tienes prisa.
Pero sueles olvidarte del paraguas cuando llueve.
Y a veces llueve sin agua y te enfadas.
Pierdes la sonrisa y sólo se ve humo en tu cara.
Aprendí a mirar más allá de tu foto
Y me encontre la cajita con tus sueños.
Lo guardabas todo esperando algo mejor
Y no pudiste cumplir tus promesas.
Tantos proyectos de futuro se nos hicieron pasado.
Nunca pude comprender tu color.
No hay colores como el tuyo,
Eras diferente y los olores se mezclaban junto a ti.
Como si de verdad existiera el aura
Y los imposibles fueran nuestros días.
Vuelve a enseñarme a pintar paredes de blanco,
Y a cantar en un tejado para coger al gato que se escapa.
Ayudame a trepar más alto, más arriba,
Donde se tapa el sol con un dedo.
Echo de menos aquellas manos
Arrugadas por la vida que no viviste.
Haz que brille nuestra estrella.



No dejes que me quede sin aire,
Canta mi canción, esa que habla de sonrisas en el aire.
Pon la valla rosa que lo hacía todo fácil.
Ayúdame a atarme los cordones en un montón de nudos.
Sonríe tu primero, que ya se me ha olvidado esa sonrisa.
La inalcanzable, la que me hace incapaz de ser completo.
Le faltaba algo a aquella luna.
Lo viste antes que yo.
Tu rapidez me descomponía en mil piezas.
Pero siempre me armabas luego.
Una y otra vez me echabas el alcohol ese que olía bien
Y se me curaban las heridas.
Ya no hay agujetas que no me dejen dormir.
Ahora es todo muy distinto,
Tan diferente a ti…
No hay miedo por las noches,
Sólo algún recuerdo emborronado,
Pero no me he vuelto aire todavía.
Me queda demasiado que sentir para no sentir nada.
No hay zapatillas más rápidas que las tuyas,
Ni rosas sin espinas que me aguanten si me caigo.
Todo sangra.
Se reduce a ti, y al pasado que no se pisa.
Haz que no piense.
Que no duela en mi ningún mar inmenso.

Eyes closed


Satorizame con una risa inconcluyente.
Invéntame un final inventado que desande el camino que anduvieron estas botas de cordones perdidos en cajones.
Convulsióname en un abrazo sin después ni pasado.
Arrójame al barranco quejumbroso con piedras irrompibles.
Idiotízame en una canción idiota, de esas que no significan nada pero te hacen significado.
Encuéntrame otra primera vez después de aquella primera vez que se ha perdido.
Las cosas que no dijimos cuando decíamos demasiado.
Suéñame enrarecido y con sabor amargo de amargura.
Volatízame el tiempo y haz que no existan los momentos.
Audazmente y efímero.
Existencializame de nuevo y racionalízame después.
Piérdeme en algunos brazos de desinterés.
Miénteme tus mentiras.
Báilame un miedo despierto.
Enloquéceme con la cordura.
Empáchame inmensamente de tiempo.
Satirízame mi caos intermitente sin brújula ni ojos que puedan oler el silencio.

Azufre


La vida huele a bicarbonato sódico, a azufre y a despistes razonables.
Huele a miedo y carreras por el campo, huele a lodo y a amarguras.
Nuestros olfatos están oxidados por el tiempo y no hay conciencia que nos diga: huele raro.
No hay olores que nos avisen y nos hagan cambiar de dirección.
No hay consejos fáciles ni consejeros inteligentes.
La ciencia avanza y duele quedarse detrás.
Duele pensar que las estrellas son coherentes aunque brillen por la noche.
Sigue oliendo a gato mojado porque todo es una broma y no te has dado cuenta.
Huele a tiempo imparable que vuela más rápido que el águila aquel que viste en el campo.
Huele a locura e insatisfacción casi indetectable.
Pero también huele a cordura y ese si que es un mal olor.
Hacen falta demasiados ambientadores que nos cambien la perspectiva.
Hacen falta personas y sobra gente, de ahí el olor a humanidad sádica.
Hacen falta más sombreros con flores y miradas tristes bajo el maquillaje de la vida.

Eris

Soledad al infinito perdida en un barranco empedrado de compañía.
Nunca sabes sujetar el timón cuando vienen las tormentas enfurecidas.
Palabras sueltas, sinsentidos, pero en tu voz adquieren 110 significados.
El viento enloquecido que susurra una banda sonora diferente para cada mundo y cada historia.
Manecillas de reloj hiperactivas que nunca paran de complicar los días.
Bailar descalzos en un charco que nos inunda los talones y se nos clava dentro.
Lugares oscuros por culpa de un eclipse mentiroso que no nos deja ver la luz.
Inmensidad, todo se reduce a ti.
Silencio. Estamos muertos.


Nadie le contó tu secreto a Cerebro y ahora el se ha enamorado de Recuerdo.
Dile a Miss Abril que no se vaya, que Miedo ya no va a acosarla.
Pintalo de tu color favorito, Esperanza.


Se abre el telón y te quedas solo.
Se cierra el telón y sigues solo.
Y de lo que pasó en medio solo recuerdas un recuerdo amargo.
Ciérrate y deja de reír en tu propio manicomio.
Aún queda camino, solo has vivido el primer acto.
Primer acto y ya estás muerto a tu manera.
¿Dónde van las mariposas en enero?
A tu ventana no.
Allí no va nunca nadie, solo el viento
Eres parecido pero no te pareces.
Falta lo más importante.
Histérica libertad que dejó de volar.


Ordenalo en cajones etiquetados.
Colócate poco a poco.
Pieza a pieza, recuperate.
Hay cajones que ya no cierran.
Demasiado equipaje en una sola cabeza.
Deshazte de algo.
Tira a la basura aquel momento.
No cuentes conmigo para ayudarte.

Miras incrédula al mundo
Abundan pensamientos moribundos
Ríes de su muerte...
Invertebrada
Acabas de empezar una fiesta inventada...

116


Cállate y no le mires, que cuando entras en pánico yo no te conozco.
Y es algo que te pasa muy a menudo, ya no me sorprendes cuando abres tanto los ojos y se pierde una risa muda.
A veces te ocultas entre flequillos ajenos y desapareces.
Pero tus miradas siempre permanecen, tus ojos no, ellos cambian de color.
Parece que quieren decir algo, hablar de tu estado de ánimo.
Se quedan en silencio y comunican.
Siempre quise parecerme a ellos.
Nunca conseguiré quitarme de la espalda el sueño aquel.
Tú me lo recuerdas cada día cuando veo un árbol aromático.
Todo eran olores antes de que te fueras, pero me acostumbré a ellos y ya no huelo.
Espero que estés bien bajo la lluvia de nuestro mes favorito.
Abrígate y no dejes de darle besos al niño perdido hace tanto.
Nunca te olvidó y tú a él tampoco.
Así funcionan las cosas, en medio de un equilibrio desequilibrado
Bailabas tan bien bajo la luna, en tu mundo sicodélico.
Decías que veías fatal, creo que ves mejor que nadie.
Había cosas que solo entendías tú, pero no tenías miedo.
Nunca lo tuviste y por eso te reías tanto.
No te pierdas nunca de mi lado, que yo si que veo mal y no podría buscarte.

Caleidoscopio bipolar

Exigible a corto plazo que se alarga demasiado en la línea que nunca se corta.
Obligaciones que te obligan a mantenerte inalterable.
Realizable idealizado como un caleidoscopio bipolar.
Descargar camiones que ha cargado el miedo.
Pagar deudas con dudas y respuestas con preguntas.
Tesoreros sin tesoros que solventan sus problemas.
Capacidad incapacitada completamente enloquecida.
Dinero que no compra el tiempo detenido.
Banqueros olvidados en rincones de miseria.
Medible lo perdido y olvidado lo vivido.
Disponibilidad aterradora que te aferra a largo plazo circulante.
Pasividad y actividad confundidas por un gato sonriente.
Garantía de una experiencia expectante que ves venir como espectador experimentado.
Ficticio es aquello que nunca te suelta del recuerdo.
Perdidas irrecuperables recuperadas en un sueño irrompible.
Números rojos como los días de miedo y la materia inmaterial.
Nómina abusadora que te acerca a la quiebra del pasado.
Autonomía cansada de ser autónoma y no entender sus finanzas secas por hablar demasiado.


Inventor del tiempo sin tornillos.
Nadie sabe como se perdió la lógica en el laberinto.
Colores mezclados, pero no revueltos, en tortillas insípidas.
Llamando a lo llamativo a gritos de silencio.
Observar no es mirar.
El camino al precipicio se hace mejor descalzo.


Que divertido es no pensar que piensas demasiado y perder palabras en caminos empedrados.
Que fácil parece vivir en un planeta sin fuentes.
Que dificil es poner los pies en el suelo cuando no hay gravedad que te sujete.
Perdiendo el norte sin encontrar el este.