A veces hay que soltarlo para poder agarrarlo con más fuerza. No hay conexión en las frases que se agolpan en las cabezas. Hay ruido e hipnosis perenne en las ojeras de los que no quieren ver. No quedan garantías, sólo puñaladas de incertidumbres. Necesitamos los besos que no sabemos dar, las caricias y los abrazos inexplicables a la sombra de las hogueras. Vivir lejos del mar enturbia las miradas que no inundan mejillas. Metáforas, una tras otras, sin significados, sin motivos que quepan en una cajita de cristal. Personalidades de nube arremolinadas en escombros de papel pinocho, de ese que siempre miente verdades a medio contar. El mejor regalo es un caleidoscopio, pero da completamente igual.
Sobre un tejado de zinc caliente
Rosa de alquitrán. Termómetro bidimensional. Teatro inaugural. Circo decimal. Rotura esquimal.
Desearía correr detrás del aire y no poder alcanzarle, pero desearle tanto que no pueda parar…
Eres más inteligente cuando dejas de pensar.
Bebo para ahogarme pero el vaso siempre se vacía.
Persigo el recuerdo de una noche sin instantes. Persigo al que no me persigue.
Y mañana, mañana me dolerán los ayeres.
El dolor me lo causo yo y mi agonía.
Sueño con no soñar, con acariciar el pasado pero lograr olvidar.
Piso sobre cristal y araño sin arañar.
Hago daño, me gusta hacerlo y no pararé hasta romper igual que a mi me rompieron.
Escaparía si supiera como.
Quiero ser lo que no aprendí
Quiero ser el espejo del sonido de tu voz.
Quiero saber que no hay sitio para nadie en el armario de la destrucción.
Quiero ser pájaro en peligro de extinción, volar libre en el enchufe del adiós.
Quiero ser coca cola, cenicero que no arde y fuego que no es de nadie.
Quiero ser la pasión que esconde el que se calla, el que habla sin mirarte.
Quiero ser un paseo a la orilla del mar de los bostezos.
Quiero ser gel de ducha y ducharme junto a ti.
Quiero ser sombrero sin dueño que te cubra del sol de invierno, que te haga muy feliz.
Quiero ser un libro de poesía donde la gente entienda lo que lee.
Quiero ser mendigo de la calle, fugitiva del que tiene el poder.
Quiero ser almendra en un castaño.
Quiero ser amante de la tinta y el papel.
Quiero consumirme en una calada de un cigarro de liar.
Quiero enterrarme en las pupilas.
Quiero ver pero no callar.
Y si fuera un naufrago sin mar ataría palabras a las palmeras que se callan y no las dejaría de hablar. Si pudiera consumirme en los ayeres elegiría ser lo que no fui. Quizás por falta de experiencia, me perdí. No he aprendido a saludar por las mañanas ni a quedarme a tomar un café. No he aprendido a hablar con las miradas ni a gritar antes de dormir.
Pueden salir cosas buenas de no saber demasiado
Tengo un terremoto en mis pastillas de la cordura. Un millar de cuerdas de pensamiento entrelazando ideas que nunca nacen de mi garganta. Tanta vida heredada desconocida para la luz del alba. Varillas de paraguas bailando bajo la lluvia contando sus secretos a la luna. Alguien me contó alguna vez que un sabio en China se ahogó por querer besar la luna en el río. Seguro que la beso y murió en la humedad de su saliva.
No comprendimos las salidas y elegimos respirar. Soñamos con piratas sin bandera que se quieren ahogar. Rompimos las palabras que significaban final. Hicimos oídos sordos a las olas del mar. Queríamos ser fuertes y continuar pero nos mudamos a la orilla de la ciudad. Nadie conoce a nadie, nadie sabe nadar. Todas las películas empiezan para luego acabar. Todos los principios nos dejaban llevar arena en los bolsillos, copas de vino tinto, flores sin plantar. Quemábamos el tiempo, partíamos momentos, pintábamos defectos.
Storm
Entré en una calleja donde solo estaba yo pero no me sentía sola. Había algo que me soplaba en la nuca, un viento irracional preparándome para lo que vendría después, porque sabía que vendría algo cuando huyeran los colores. Quería comerme el mundo sin atragantarme y era tan difícil levantarse de las raíces del manicomio que ocultaba mis secretos. No soltarme de una mano que sostenía mis dudas era mi meta pero la perdí por el camino, me perdí por el camino. No quiero encontrarme, no voy a buscarme. Quiero ser amiga del aire y que me toque y me agarre fuerte y que me ataque con sus miedos.
Tengo múltiple personalidad y frío en mis pestañas. Esa sombra que me sigue y no sabe a donde va y ahora se duerme. No quiero despertar solo para caminar. Yo quiero volar pero no aterrizar. Había problemas que me hacían reír y sombrillas que no me dejaban vivir. Y ese sol que calienta sin quemar enfriando poemas escritos por la ciudad. Pinto en las aceras el enigma de la soledad a ver si alguien lo puede adivinar. Permíteme volar.
Libre
Con la libertad del que no retiene aire sino que lo coge prestado un rato para sentir su vida. Sentir y respirar esa alegría que solo se mantiene en un clima como este. La rumba que canta el viento y te abraza con precisión haciéndote sentir que protección es algo más que una palabra que no requiere compañía. Podría dormir eternamente pegada al aire, olvidando el tiempo. Jugando con los recuerdos y reconstruyendo mi pasado. Haciendo que valga la pena ser lo que siento.
Conversaciones que nunca tuvieron
- ¿Te drogas?
- Solo cuando te pierdo
- Nunca te dije lo que nunca te dije
- Hoy tengo tiempo
- Yo lo he parado. No puedo
- ¿Qué escondes en ese cajón?
- Mis palabras
- Te he visto desnuda tantas veces que me resulta raro verte con ropa. No te la pongas.
- No puedo evitar pensar que te he perdido
- No. Perdido estaba cuando te estaba buscando y no aparecías.
- Es que no te veía.
- Te dije hace tiempo que tenías que ir al oculista. Si me hubieras hecho caso habría sido más fácil.
- Te imaginaba diferente. No se, no te veía la cara.
- Yo te imaginaba con alas. Pensaba que sabrías volar. Pero no me has decepcionado.
- Mentiroso
- Solo conté una verdad diferente a la tuya.
- Muy diferente.
- Si, pero era mi verdad. Acéptalo. No puede nevar a gusto de todos.
- Llover.
- Pues llover, nevar o hacer sol. Me da igual. Sabes a lo que me refiero. Sabes que llevo razón.
- Siempre crees llevarla pero nunca la llevas.
- Y ahora sonreirás y dirás que era broma.
- No me conoces
- Pero te intuyo.
- Tú y tu última palabra.
- Tú y tu carácter de nube.
- Déjame tener la última palabra por esta vez.
- Está bien. Di.
- Todo se reducía a ti.
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